Creaciones






Al escuchar interiormente el espacio de mi vida romperse, doblarse; viéndolo separándose y juntándose mas tarde, he sentido las fisuras, sus puntos de fricción. La he sentido fragmentada y golpeada. He pasado a menudo, como todos nosotros, de un lugar a otro, de un espacio a otro. ¿Me he tomado el tiempo de darme cuenta y de responsabilizarme de ello?

Con “Hom E”, no he querido inventar nuevos espacios, aún menos reinventarlos. Simplemente he querido interrogarlos, leerlos. He rechazado lo unidimensional. He buscado la fusión de lo abstracto y lo concreto.

“Hom E” es una obra que habla de nuestra vida diaria. Lo cotidiano no es evidencia, mas bien opacidad.

“Hom E” es el hogar, la casa que permite evocar el fulgor de los sueños, iluminando la comunión de los recuerdos y lo inmemorable. Gaston Bachelard dijo: "Cuando en la nueva casa aparecen los recuerdos de antiguos hogares, volvemos al país de la infancia."

Yo he, pues, asido la felicidad, y a través de la danza, he querido rozar el fondo poético del espacio de la casa, del espacio de nuestras vidas. La casa nos permite soñar en paz, sufrir menos del amor que no sabemos darnos a nosotros mismos, apreciar esas diferencias de las que no sabemos enriquecernos, de las diferencias que ya no sabemos ni tolerar.

He querido imaginar recuerdos y transformarlos en sueños para ofrecer a todos el recuerdo del pasado, con el fin de vivir infinitamente lo imperecedero del presente. El hombre sin casa es un ser diseminado. Ella nos mantiene al abrigo de las tormentas del cielo y muy a menudo, de las tormentas de la vida. Ella es cuerpo y alma.

Philippe Tréhet







Reflexión sobre el hombre moderno atrapado por una sociedad devoradora, en la que las representaciones influencian hasta lo mas "espontáneo" de nuestros actos, orientan en todo momento lo mas intimo de sus gestos, de sus palabras, de sus comportamientos, Hom E se interroga sobre la dificultad de vivir actualmente una relación autentica hacia si mismo y hacia el prójimo.

La obra nos sumerge en un universo a la vez poético y realista, desbordante de humanidad, en el que los personajes sin intentar huir de su destino social (lo que sería ilusorio) se consagran simplemente a la revisión de su espacio vital, a empujar sus paredes, a afirmar en un juego ininterrumpido de construcción – demolición, que el momento del reencuentro ha llegado.

Será al jugar con la distorsión del espacio de nuestra visibilidad familiar, que crearemos un lugar literalmente abierto, un extenso lugar donde sin cesar será llevada una búsqueda anatómica. La aniquilación de nuestras referencias deberá llevar nuestra visión de las cosas a lo extraño, lo paradójico.

‘’Hom E’’ es un lugar hecho de imprevistos y de retos al sentido común.

Rara vez se forzará la mirada del espectador. Será él mismo el que deba construir su propia propuesta. Deberá desmontar la obra para reconstruir su propia visión.

Esta evolución, completamente alejada de mi proceso creativo habitual, constituye, incluso antes de la escritura de la danza y la definición de su movimiento, la principal apuesta de esta Creación.

El trabajo corporal y la investigación arquitectónica de la obra podrán ser llevadas en estrecha relación, pero será la danza la que nos muestre las oposiciones, privilegiando lo instintivo, lo natural, lo humano.

Philippe Tréhet